Desde que hace unos años comenzara la revolución tecnológica, en muchos hogares se ha repetido un debate bastante interesante: tener televisión en las habitaciones o no.
Muchos padres se niegan a que sus hijos tengan una televisión en sus habitaciones, pues creen que sólo servirá para quitarles horas de sueño y para distraerles cuando tengan cosas que hacer. Por el contrario, hay padres que sí dejan a sus hijos tener televisión en sus habitaciones, pues creen que es como todo en esta vida y que si se utiliza bien así como manteniendo unos horarios no tiene por qué ser algo negativo en la vida de sus hijos.
Además, para terminar de enredar más aun la situación, tampoco los expertos se ponen de acuerdo, pues hay psicopedagogos que están a favor y después hay otros que están diametralmente en contra.
Mi opinión es que en la habitación no se debería poner una televisión si esa persona no va a ser capaz de controlar el uso que vaya a dar a dicho aparato. Pero, si esa persona es responsable, sabe controlar los horarios y sabe llevar un buen autocontrol no deberíamos negarle el tener una televisión en su dormitorio. Esto es, cada persona es un mundo y no podemos decir que nadie tenga televisiones en la habitación o que nadie las tenga, no, eso deberá depender de cada persona.
Fatima maitea: